domingo, 10 de abril de 2016

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CAPITULO 3
— Imagino que Tom no te lo está poniendo fácil, ¿verdad? —le preguntó Abby
a _______ mientras la ayudaba a escribir las direcciones en las invitaciones de la
boda.
________ giró la cabeza hacia la ventana de la sala de estar de la casa de
huéspedes y se apartó un mechón oscuro del rostro con un suspiro.
— Aún no me ha perdonado por lo que le hice. Es un hombre inflexible, Abby,
pero tampoco puedo reprocharle cómo se siente. Herí profundamente su orgullo.
Entonces yo creía estar salvándolo —añadió con una sonrisa triste— Mi padre no
quería a un vaquero por yerno. Me tenía destinada a un hombre rico, un enlace muy
conveniente para él. Pero yo no tenía intención de dejarme manipular, y cuando le dije
que iba a casarme con Tom, se empeñó en destruir nuestra relación. Hasta ese día
nunca me di cuenta de su tremenda falta de escrúpulos —confesó cerrando el sobre
que tenía en la mano—. Me amenazó con llevar a Tom a la ruina si no lo dejaba. Yo
pensé que era solo una bravata, así que no le hice caso, pero el banco procedió a
ejecutar la hipoteca sobre la nave de engorde de ganado, y los hermanos Kaulitz
estuvieron a punto de perderlo todo.
—Pero yo pensaba que en aquella época el negocio era ya bastante próspero
—murmuró Abby extrañada.
—Y lo era, fue todo obra de mi padre, él tenía influencias y consiguió que el
banco los presionara con los pagos. Lo hizo para demostrarme que no bromeaba. Tom
me habló del juicio por insolvencia, estaba destrozado... Llegó incluso a sugerir que tal
vez lo mejor sería romper nuestro compromiso. Mi padre me prometió que si dejaba a
Tom, él se encargaría de mover ciertos hilos con la gente del banco para que
detuvieran la subasta pública de la nave. Yo sabía que si lo hacía no habría vuelta
atrás, pero sabía que de cualquier modo iba a perder a Tom, así que... acepté.
— ¿Y qué hizo tu padre? —inquirió Abby, inclinándose hacia delante sobre la
mesa.
— Convenció a Gregor Wheelor para que interpretara el papel de mi nuevo
prometido. Fue con él a ver a Tom y le dijo que en realidad yo estaba enamorada de
Gregor, y que solo había estado saliendo con él para ponerlo celoso y hacer que se
decidiera a proponerme matrimonio. Me presentó a sus ojos como la culpable de todo,
y Tom lo creyó. Y le dijo también que, mientras estuvimos saliendo, yo había estado
acostándome con Gregor todo el tiempo, y este se lo confirmó.
— Pero no era cierto —la interrumpió Abby con convencimiento.
— No, por supuesto que no —respondió _______ con una sonrisa agradecida por
que la joven fuera capaz de ver la verdad—, pero yo no tenía otro remedio que seguirle
el juego a mi padre si quería salvar el negocio de Tom. Así que, cuando Tom me
llamó por teléfono pidiéndome que le dijera la verdad, le respondí con las frases que
mi padre me había preparado— murmuró bajando la vista a la alfombra—. Le dije que
lo único que yo quería era a un hombre con dinero, que nunca había sentido nada por
él, y que no había sido para mí más que un juego para conseguir a Gregor— cerró los
ojos odiándose a sí misma—. Nunca olvidaré el silencio al otro lado de la línea, ni cómo
colgó, despacio, sin una palabra. Unas semanas después no se volvió a oír nada del
juicio por insolvencia, así que imaginé que mi padre había hablado con la gente del
banco. Gregor Wheelor y yo estuvimos saliendo un tiempo para que Tom creyera la
mentira, y después me marché seis meses a Suiza, donde hice todo lo posible para
matarme en las pistas de salto con esquís. Finalmente regresé, sintiendo que mi padre
había matado algo en mi interior. Él mismo se dio cuenta, justo antes de su muerte, y
me pidió perdón, pero ya era demasiado tarde.
— Si tan solo pudiéramos hacer que Tom te escuchara —suspiró Abby.
—No lo hará, no puede perdonarme lo que le hice, Abby —replicó _______—. Para
él fue como si lo ejecutaran en público, porque todo el mundo se enteró de que lo había
dejado plantado por un hombre más rico. Ya sabes cómo odia que la gente murmure a
sus espaldas... Aquello destrozó su orgullo.
—Pero debió darse cuenta de que tu padre no aprobaba en realidad que se casara
contigo, ¿no es cierto?
—Oh, eso fue lo mejor de todo —murmuró _______ con ironía—. Mi padre hizo
una representación tan perfecta el día que le dijimos que íbamos a casarnos, dándole
la bienvenida a la familia, repitiéndole una y otra vez lo orgulloso que estaba de que
fuera a ser su yerno... —explicó con una risa amarga—. Incluso cuando fue con Gregor a
verlo, según me contó Tom, mi padre se deshizo en lágrimas por el modo en que yo lo
había tratado.
—¿Y todo eso solo porque quería casarte con otro hombre?, ¿es que no le
importaba nada tu felicidad?
—Mi padre quería construir un imperio —contestó ________—, y no le importaba
tener que pasar incluso por encima de sus propios hijos para lograr sus objetivos.
Tyler nunca llegó a enterarse de lo que ocurrió realmente. Se habría puesto furioso.
Pero claro, el trato con mi padre también implicaba eso, que ni Ty debía saber nada al
respecto.
—Pero... y después de morir vuestro padre... ¿por qué no se lo contaste?
—No quiero que se sienta aún peor por mí. Además, Ty siempre ha sido bastante
solitario. Hasta a mí me cuesta hablar con él de cosas serias, de acercarme a él. Le
cuesta mucho abrirse a la gente. Nuestro padre fue especialmente duro con él,
siempre estaba ridiculizándolo durante nuestra infancia, y se convirtió en un tipo duro
al crecer. No tuvo más remedio, de otro modo no habría sobrevivido a nuestra vida
familiar.
—No tenía ni idea —murmuró Abby—. Tu hermano siempre me ha caído bien. Es
muy especial.
________ no le había contado a Abby lo que Tom le había dicho del vestido. Era
demasiado humillante. Sin embargo, no estaba dispuesta a ser el objeto de
murmuraciones, y menos cuando ella tenía todo el derecho del mundo a ir de blanco.
Así pues, al día siguiente fue a la tienda que regentaba una vieja amiga de la
infancia, y compró un discreto traje de falda y chaqueta de lino blanco.
No iba a ir de ningún otro color. Podía probarle a Tom que era virgen si hacía
falta.
Después de salir de la tienda, se dirigió a la consulta del doctor Sims, su
médico de cabecera desde hacía años, para hacerse el examen premarital. El alto y
canoso medico era casi como de la familia, y tras examinarla y sacarle sangre para un
análisis, le habló con franqueza:
—Se trata de una operación sin importancia, _______. Apenas te dolerá. Y, no
quiero asustarte con esto pero si no lo hacemos, tu noche de bodas puede convertirse
en un infierno.
Después le explicó en detalle en qué consistiría la intervención quirúrgica. _______
comprendió que no tenía otra opción. Tom podía jurar y perjurar que no iba ponerle
un dedo encima, pero sería muy poco realista por su parte pensar que iban a convivir
durante el resto sus vidas sin hacer «nada». Y esa operación disminuiría en parte el
dolor...
Le dijo al médico que lo haría, pero insistió en que quería solo un arreglo parcial,
para que no quedaran dudas de que era virgen. El doctor Sims meneó la cabeza
murmurando algo acerca de esas «idioteces anticuadas», pero le dijo que lo haría como
ella quería, y le dio cita para el día siguiente.
De buena gana ________ se habría hecho la operacion completa, pero aquella era la
única prueba factible que podía darle a Tom de su inocencia, lo demás, eran solo
palabras, y esas no las aceptaría nunca.

La boda fue el acontecimiento social de la temporada. ________ no había esperado
que tanta gente acudiera a la iglesia metodista de Jacobsville para verlos casarse, y
es que había bastante gente sin invitación.
Abby y Calhoun estaban sentados en el banco de la familia Kaulitz, con las
manos enlazadas. Se les veía tan enamorados, que era como si un aura cálida flotase a
su alrededor. Junto a ellos estaba Tyler, el hermano de ________, y en ese mismo lado
estaban acomodados vecinos y amigos, como Misty Davies, la mejor amiga de Abby.
Cuando ________ entró no vio a Tom por ningún lado, y casi le dio un ataque de pánico
al recordar lo que le había dicho que haría si iba vestida de blanco, pero volvió a
respirar tranquila al ver que aparecía por el lateral del altar junto con el sacerdote.
Se mordió el labio inferior, y agarró con fuerza el ramo de margaritas para evitar
ponerse a temblar mientras avanzaba por el pasillo central.
Tom y ella habían decidido prescindir de damas de honor y padrinos, de hecho
habían querido que la ceremonia fuera lo más sencilla posible.
Cuando ________ llegó al altar y se colocó en su sitio, alzó la vista hacia Tom,
desafíándolo con la mirada a que se atreviera a dejarla plantada por haberse vestido
de blanco. Fue un momento de mucha tensión y, por un instante, casi le pareció que iba
a hacerlo, pero finalmente Tom giró el rostro hacia el sacerdote, y comenzó la
ceremonia.
Tom repitió una a una cada frase, en un tono monocorde, y le deslizó una fina
alianza de oro en el dedo a ________.
Finalmente, cuando el sacerdote los declaró marido y mujer, dando permiso a
Tom para besar a la novia, se volvió hacia ella con una expresión que esta no pudo
descifrar, y se quedó mirándola largo rato antes de inclinar la cabeza y darle un beso
frío en los labios.
A continuación, sin darle tiempo a actuar, la tomó del brazo y la hizo avanzar con
él por el pasillo central sin apenas dar tiempo a los invitados a que los felicitaran.
No habían organizado un banquete, pero sí se hizo un cóctel en los jardines de la
iglesia, donde se consumieron los tradicionales canapés y pasteles, regados con
ponche mientras ________ y Tom agradecían a los invitados su presencia y conversaban
un poco con cada uno.
Alguien había llevado una cámara, y les pidió que se pusieran juntos para
hacerles una foto. ________ aceptó antes de que Tom pudiera negarse. Le daba
bastante rabia que no hubieran contratado a un fotógrafo pero así al menos tendría un
recuerdo de ese día.
Se colocó a su lado y sonrió, mientras que él se limitó a rodearla con el brazo.
Luego, en cuanto el improvisado fotógrafo se retiró, Tom la miró furibundo.
—Te dije que cualquier color excepto el blanco — masculló.
—Sí, Tom, lo dijiste —contestó ella muy calmada-, pero, ¿cómo te habrías
sentido tú si yo te hubiera dicho que te pusieras un vestido azul en vez de un traje de
chaqueta y pantalón? Tom parpadeó incrédulo.
—El color blanco significa... —comenzó irritado.
—....que es la primera boda de una mujer —dijo ella terminando su frase—. Y
esta es mi primera boda.
Los ojos de Tom relampaguearon.
—Tú y yo sabemos que hay otra razón implícita para vestir de blanco en las
bodas, y tú no tienes derecho a llevarlo.
La mirada de ________ se ensombreció, y Tom entornó los ojos.
—Oh, sí, ahora recuerdo que me dijiste que podrías probarme que eras virgen...
—murmuró con una sonrisa cruel—. Tal vez este sea el momento.
________ enrojeció y apartó la vista. No tenía derecho a tratarla así.
—No tengo que demostrarte nada.
La risotada sarcástica de Tom hirió su corazón.
—¿No puedes, no es eso? Era solo una bravata, debí imaginarlo.
—Tom...
—Déjalo —la cortó él sacando un cigarrillo y encendiéndolo—. Como ya te he
dicho, no vamos a compartir la cama. Me da igual si eres virgen o no.
La tristeza de lo que podría haber sido y no fue inundó a _______. Alzó los ojos
hacia las duras facciones de él, escrutándolas con adoración. No era guapo, pero sí
muy masculino: tan fuerte y atlético... Tenía exactamente el aspecto que siempre
había pensado que debía tener un hombre.
En ese momento Tom bajó la vista y la descubrió mirándolo arrobada. Se quedó
con el cigarrillo en el aire, sosteniéndole la mirada tanto rato, que el corazón de
_______ empezó a latir como un loco.
Ella bajó los ojos hacia los labios de él, y la sacudió de pronto un ansia tremenda
de besarlos. ¡Si tan solo pudiera actuar como la mujer desinhibida que quería ser, en
vez de la mujer inocente y asustada que era! El problema era que Tom la intimidaba,
porque estaba segura de que tenía casi tanta experiencia como Calhoun con las
mujeres, y temía decepcionarlo. Si pudiera contarle la verdad y pedirle que la tratara
con delicadeza... No, era imposible, temblaba de solo pensar que tuviera que hablarle
de algo tan íntimo. Por suerte en ese momento apareció Tyler, salvándola de otro de
los comentarios mordaces de Tom.
—_______, tengo que irme ya —le dijo agachando la cabeza para besarla en la
mejilla—. A mi jefa temporal le dan verdadero pánico los hombres, y tengo que acudir
«en su rescate».
—¿En serio? —dijo su hermana divertida.
—No te lo imaginas: se esconde detrás de mí en los bailes y en las reuniones...
Es realmente embarazoso.
La joven contuvo la risa. A su independiente hermano no le gustaba nada que las
mujeres se colgasen de él y manejar a aquella debía estar resultándole
particularmente difícil.
Su jefa temporal, como él la llamaba, era la sobrina de su jefe. Vivía en Arizona,
donde estaba tratando de sacar adelante un rancho para turistas cargado de deudas
por lo que el jefe de Tyler en Jacobsville lo había mandado allí para ayudarla.
—Tal vez se sienta segura a tu lado —apuntó _______.
Tyler resopló molesto.
—Sea como sea, esto tiene que acabar. Es como tener una hiedra enredada al
Cuerpo.
—¿Es fea? —inquirió ________.
—Bah, no es nada sofisticada, y no, no es muy guapa —murmuró su hermano—.
Supongo que no está mal... si te gustan los marimachos. Y a mí no me gustan
—apostilló.
—¿Y por qué no lo dejas? —preguntó Tom—. Puedes trabajar para Calhoun y
para mí. Lo del puesto que te ofrecimos sigue en pie.
— No lo he olvidado, Tom, y debo decir que me sentí muy agradecido por
vuestra oferta... sobre todo teniendo en cuenta la tirante relación entre nuestras
familias en esos días —respondió Tyler con sinceridad —. Pero no, no quiero
abandonar. Este trabajo es una especie de reto para mí.
— Bueno, cuando eches esto de menos siempre puedes venir a visitarnos una
temporada —le ofreció Tom con una sonrisa.
—Tal vez algún día —contestó Tyler—. Me gustan los niños —añadió—; no me
importaría tener unos cuantos sobrinos.
Ante ese comentario, Tom pareció querer estrangularlo, y _______ se puso
como la grana. Tyler frunció el entrecejo sin entender la reacción de ninguno de los
dos, pero por fortuna aparecieron en ese instante Calhoun y Abby.
—Bonita boda, ¿eh? —le dijo Calhoun a Tyler con el brazo en torno a su esposa.
Ella se rio—. ¿No te dan ganas de seguir el ejemplo de _______ y Tom?
— No, me entran ganas de ponerme una vacuna contra esta epidemia... y rápido
—murmuró el hermano de _______ divertido.
—Un día cambiarás de opinión, ya lo verás —le aseguró Calhoun—. Al final acaban
echándonos a todos el lazo al cuello —añadió, esquivando un golpe de Abby—. Lo siento,
cariño —dijo riéndose mientras la besaba en la frente—, ya sabes que no lo decía en
serio.
— Si quieres podemos llevarte al aeropuerto, Ty — le dijo Abby.
—He alquilado un coche, pero gracias de todos modos —respondió el hermano de
________.
—Te acompañaremos fuera —le dijo Calhoun.
—Que seas muy feliz —le deseó Tyler a su hermana besándola de nuevo en la
mejilla.
—Eso espero —respondió ella sonriendo a Tom.
Tyler asintió, pero no parecía muy convencido, y cuando salió de la parroquia con
Calhoun y Abby había un matiz de seria preocupación en su rostro.
El cóctel se le hizo eterno a ________, y no podía sentirse más aliviada cuando al
fin estuvieron en casa. Tom le había pedido a María que preparara la habitación de
invitados. La anciana mujer se había quedado muy extrañada pero la dura mirada en los
ojos de Tom le dijo que era mejor no preguntar. Después de todo, comprendía más
de lo que él creía. Sabía, tan bien como las demás personas que trabajaban en el
rancho, que, a pesar de su despecho, Tom seguía sintiendo cierta debilidad por
_______, y al haberse quedado ella sola y en la pobreza no les había sorprendido que se
casara con ella. Y lo cierto era que tampoco les extrañaría que de paso aquella fuera
su tan esperada venganza.
—Gracias a Dios que se ha acabado —dijo Tom cansado cuando se quedaron
solos en la casa
Se desanudó la corbata, se desabrochó el cuello de la camisa, y se remangó.
_______ dejó el bolso en la mesita del vestíbulo, y se quitó los zapatos de tacón
aliviada, masajeándose pies.
Tom la miró y sonrió, pero se dio la vuelta antes que ella pudiera darse cuenta.
—¿Quieres que salgamos a cenar o prefieres que nos quedemos aquí?
—Me da igual.
—Bueno, supongo que resultaría un poco chocante que saliéramos a un
restaurante en nuestra noche de bodas, ¿no es así? —le dijo con una sonrisa burlona.
—Adelante, estropéalo por completo. Dios no permita que disfrute del día de mi
boda —le espetó ella enfadada. Le dio la espalda y empezó a subir las escaleras.
—¿De qué diablos estás hablando? —inquirió él frunciendo el ceño.
_______ no se volvió a mirarlo. Se mantuvo agarrada al pasamanos con la mirada
fija en el rellano superior.
— No podrías haber expresado con más claridad tus sentimientos aunque
hubieras llevado una pancarta con todas tus quejas escritas con sangre. Sé que me
odias, Tom, que te has casado conmigo por lástima, y también sé que parte de ti aún
desea hacerme pagar por lo que te hice.
Tom había encendido un cigarrillo, y estaba fumando, apoyado en el quicio de la
puerta del salón.
—Es bastante duro que destrocen tus sueños, ¿sabes? —repuso él con frialdad.
_______ se giró y lo miró a los ojos.
—Tú no eras el único que tenías sueños, Tom, ¡yo te quería!
—Y por eso me dejaste tirado en la cuneta por ese chico millonario —masculló él.
________ acarició el pasamanos distraídamente.
—Qué extraño que no me casara con él, ¿no te parece? —le preguntó en un tono
casual—.¿No dirías que es muy extraño, cuando estaba tan desesperada por conseguir
su dinero?
Tom apartó un instante el cigarrillo de sus labios.
— Supongo que te dejaría al darse cuenta de que como hombre no te interesaba
en absoluto.
—Yo nunca estuve interesada ni en él, ni en su dinero —puntualizó _______—, mi
familia tenía más que suficiente.
—¿De veras? —contestó Tom con una sonrisa irónica. ¿Qué se creía?, ¿que era
un idiota?, ¿que no sabía que antes de morir su padre hacía ya tiempo que su familia
tenía problemas financieros?
—¿Por qué te niegas a escucharme? —murmuró ella—. He tratado de explicarte
por qué rompí el compromiso...
— ¡Ya lo creo que me lo explicaste! Rompiste conmigo porque no podías soportar
mis caricias... pero yo ya sabía eso de mucho antes —le dijo. Había un brillo peligroso
en su mirada—. Lo supe cuando me apartaste la noche en que nos prometimos —añadió
con voz ronca—. Lo supe cuando vi que estabas temblando como una hoja, con los ojos
abiertos como platos. Te faltó tiempo para alejarte de mí.
________ entreabrió los labios ligeramente.
— Y tú pensaste que era porque me produces repulsión por supuesto —sugirió
ella tristemente.
—¿Qué otra cosa podía pensar? —replicó él furioso —No nací ayer —se dio la
vuelta de nuevo—. Sube y cámbiate. Cenaremos aquí. No sé tú, pero yo tengo hambre.
_______ querría haberle dicho la verdad, pero él actuaba de un modo tan
distante... Con un suspiro, se dio media vuelta y terminó de subir las escaleras,
preguntándose cómo iba a vivir con un hombre con el que ni siquiera podía sincerarse.
Cenaron juntos en el comedor. María les había dejado algo de cena en el horno
antes de marcharse con su marido a casa de unos parientes, Tom había terminado
ya su plato de estofado con ensalada, y observaba, recostado en la silla a ________
pinchando pensativa la lechuga con el tenedor. Se sentía culpable por cómo había
resultado el día, pero en cierto modo tenía motivos para haberse comportado como se
había comportado. Solo estaba tratando de protegerse, de evitar salir herido por
segunda vez. Seis años atrás su corazón había quedado destrozado, y le molestaba
volver a sentirse vulnerable, pero ver a ________ triste era aún peor.
— Maldita sea, no pongas esa cara —le dijo.
Ella alzó los ojos hacia él, y Tom vio que su mirada se había tornado totalmente
apagada.
— Estoy cansada —adujo _______ quedamente—.¿Te importa que suba a mi
dormitorio cuando acabemos de cenar?
— Sí, me importa —contestó él malhumorado, arrojando la servilleta sobre la
mesa y encendiendo un cigarrillo—. Es nuestra noche de bodas.
________ se rio con amargura.
— Lo es. ¿Qué tienes planeado?, ¿lanzarme unas cuantas puyas más acerca de mi
pasado libertino?
Tom frunció el ceño. Nunca la había oído hablar de aquel modo, ni en ese tono.
Estaba portándose de una forma despreciable con ella, y no era justo: había perdido a
su padre, su hogar, el estilo de vida al que estaba acostumbrada... incluso a su
hermano, que había tenido que dejarla por trabajo. Había aceptado casarse con él
porque necesitaba un poco de seguridad y lo único que le había dado hasta el momento
era verdadero infierno. No quería hacerle daño, pero muchas veces no podía contener
las palabras. Las heridas eran demasiado profundas.
Suspiró con pesadez y escrutó el rostro de _______, recordando tiempos mejores,
más felices, aquellos tiempos en los que con solo verla sonreír se sentía embriagado.
—¿Estás segura de que quieres seguir trabajando? — le preguntó por cambiar de
tema.
— Sí, me gustaría —murmuró ella sin levantar la vista del plato—. Nunca antes
había hecho nada, excepto colaborar con asociaciones benéficas, y me gusta.
—¿Y Barry Holman también? —preguntó Tom sin poder evitarlo.
_______ se puso de pie. Todavía llevaba puesta la falda blanca que había llevado en
la ceremonia, junto con una blusa rosa pálido, y estaba muy femenina y elegante. El
largo cabello le caía en cascada sobre los hombros y Tom sintió deseos de
levantarse también y agarrar dos puñados de esos rizos entre sus dedos y besarla
hasta que no pudiera mantenerse en pie.
—El señor Holman es mi jefe, no mi amante — dijo _______—. No tengo ningún
Amante.
Tom se puso en pie y avanzó despacio hacia ella con los ojos entornados y el
cuerpo tenso por los años de deseo reprimido.
—Pues vas a tener uno a partir de hoy —le dijo bruscamente.
_______ no se movió. No iba a darle la satisfacción de huir despavorida. Alzó la
barbilla a pesar de que las rodillas le temblaban y el corazón le golpeaba. Le tenía
miedo por el ardor descontrolado que había mostrado en el pasado, porque quería
vengarse y porque creía que ella tenía experiencia, y porque aunque se había
sometido a aquella operación , sabía que podía dolerle muchísimo.
Tom advirtió el temor en sus ojos.
—Estas muy equivocada, cariño —le dijo—, totalmente equivocada. Nunca te haría
daño en la cama, ni vengarme de ti, ni por ningún otro motivo.
_______ ahogó un sollozo, y empezó a temblarle el labio inferior mientras los ojos
se le llenaban de lágrimas
Tom la miró sorprendido por aquella reacción, ________ no lo vio porque había
agachado la cabeza.
—Tal vez no podrías evitarlo —susurró ella.
—________, ¿de verdad te doy miedo? —inquirió Tom con voz queda.
Ella encogió los hombros incómoda.
—Sí. Lo siento.
—¿También te daba miedo él... Wheelor?
_________ abrió la boca para responderle, pero desistió de darle más explicaciones
porque, ¿de qué serviría? De todos modos no la escucharía. Se dio la vuelta y se dirigió
hacia la escalera.
—Huyendo no se soluciona nada —le espetó él enfadado.
—Intentar razonar contigo tampoco —replicó ella deteniéndose al pie de la
escalera y girándose a mirarlo. Tenía los ojos brillantes por las lágrimas no
derramadas y la rabia—. Hazme pagar lo que te hice. De todos modos ya no tengo nada
que me importe, no tengo nada que perder. Pero tranquilo, no voy a humillarte teniendo
ningún romance. A pesar de lo que pienses de mí, no me muero por tener un hombre a
mi lado.
—No hace falta que me lo digas —respondió él—. ¡Hasta un trozo de hielo me
habría dado más calor que tú aquella noche!
________ sintió el impacto de esas palabras como dagas en la piel. ¿También
pensaba que era frígida?
—Tal vez a Gregor Wheelor le di más que a ti — le espetó.
La furia incendió los ojos negros de Tom, y fue hacia ella antes de controlarse
y detenerse a unos pasos.
—Buenas noches, Tom. Gracias por darme un techo y un lugar donde vivir —le
dijo ________ alzando la barbilla.
Tom la siguió con la vista mientras subía las escaleras, entre enfadado y
arrepentido por su arranque de ira. Estaba volviendo a perderla... otra vez.



HOLA!!! OTRO MAS ... 3 O MAS Y AGREGO MAÑANA .... HASTA PRONTO :)))

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